CONTACTO CON EL VALOR Significación y eficacia del sentir en la terapia analítico-existencial



Alfried Längle, M.D., Ph.D.

1.       Percepción del valor en la Logoterapia

 La Logoterapia (LT) y el Análisis de la Existencia (AE) parten de la tesis de que toda configuración de la vida plena de sentido depende, incondicionalmente, del descubrimiento y la puesta en obras de valores. "Nosotros cumplimos el sentido de nuestro ser - plenificamos nuestro ser con sentido - toda vez que realizamos valores" (Frankl, 1984). De acuerdo al AE, el obrar y el vivenciar humanos están siempre orientados a objetos, que son entendidos en virtud de su contenido valorativo; esto ocurre si se trata de la realización de valores creativos y de vivencia (Frankl, 1982). Por el contrario, en situaciones de déficit de valores, por ej. frente a un sufrimiento irremovible, cuando no hay nada en el mundo que pueda ser vivenciado ni creado como valioso, el ser humano sólo tiene para apoyarse en el único valor que aún puede convocarlo: el valor de su ser en tanto persona. En la realización de valores de actitud (Frankl, 1982) el ser humano no atiende más pues al mundo - trascendiéndose a sí mismo - sino está remitido exclusivamente a sí mismo. Esto también lo debe poder hacer el ser humano: el sentirse a sí mismo en su valor. De otra manera, corre el peligro de caer en la desesperación. Pues el dolor le cierra el acceso al mundo. Y puede quedar sumido en la soledad. También es importante - en toda circunstancia y no sólo en el sufrimiento - que se vivencie como valioso, pues si no, no sería capaz de percibir en el mundo valores vivenciales y de creación. Sobre esto hablaremos después.

El conocimiento, la percepción y la vivencia de valores es, por lo tanto, condición fundamental para toda actividad logoterapéutica-analíticoexistencial. Sin la percepción de valores no se puede tomar ninguna decisión. Si ser “ser humano” es, como lo dice Jaspers, "ser capaz de decidir", entonces los valores son la base de la existencia humana. La captación de valores es el escalón previo y necesario para la configuración de la vida a través de las decisiones y de las acciones elegidas (Ver "Método de Búsqueda de Sentido", Längle, 1988). Y la libido sexual no sólo puja por causa del vacío existencial (Frankl, 1982), sino también en la frialdad emocional y en el hambre por sentimientos.

Sin embargo, aun cuando la percepción, el conocimiento y el trabajo con los valores exhiben en la LT y AE tal sustancial significación, apenas si se le presta atención en sus escritos: la capacidad de percibir valores es dada por supuesto, y sin discusión, como una capacidad innata en el ser humano (cfr. Frankl, 1982, 1988). Frankl opina que éste toma cuenta de un valor cuando juzga los argumentos sobre el sentido de su obrar (dice que aquí se trata de 'poner en luz el sentido', 1982; o de asistir al paciente con argumentos y de 'dar argumentos a favor de un optimismo trágico', 1984).

En el intento de clarificarle al paciente cuál es el sentido y los posibles valores que pueden orientar su conducta, chocamos sin duda con los límites de lo factible, de nuestra parte (como terapeutas): en última instancia, la persona es libre y ningún ser humano le puede implantar un sentido desde afuera de ella. Los límites del vivenciar y experienciar valorativos son por otro lado el lugar exacto donde ha de entrar en acción la psicoterapia, para conducir al paciente a una ampliación de su espacio vital: si el paciente sigue encerrado en los límites estrechos de su percepción axiológica, no podrá aprender a abrirse a nuevos valores y ensanchar su horizonte de vida. (El sentimiento del valor es naturalmente también un tema especial del arte; ¿quién no se ha sentido movido por la obertura de Carmen, por una buena película o por un cuadro?).

Según mi opinión, 1/4 del tiempo de la psicoterapia se ocupa en este trabajo de ampliación de una afectividad bloqueada (los restantes 3/4 corresponden a los otros momentos del método de búsqueda de sentido: elaboración de lo fáctico, de las informaciones, descripción de lo dado; 1/4 en la procura de toma de decisiones; y un último 1/4 para la realización efectiva y el exponerse del paciente al nuevo mundo de valores, del que antes quizás huía preso de la angustia).

Las dificultades que ofrece la percepción de valores son debidas comúnmente a un sufrimiento psíquico. Una importante pregunta de la psicoterapia analítico- existencial es, por tanto, cómo se puede despertar y movilizar la percepción valorativa. Una actividad logoterapéutica sólo a nivel del 'consejo' puede contentarse con una 'indicación' de valores o presentación de 'argumentos' a favor de valores. Un trabajo psicoterapéutico, siempre necesario en los casos de acentuados bloqueos afectivos, exige, por el contrario, precisos conocimientos y una metódica para la percepción axiológica. Tales conocimientos constituyen un instrumento de trabajo insoslayable para el psicoterapeuta.

El título de este trabajo es "Contacto con el valor". Con dos preguntas en las que nos hemos de ocupar inmediatamente:

1. ¿Qué es lo que toca al ser humano en su interior? ¿Qué es un 'valor'?

2. ¿Por qué un valor puede en general tocar? ¿Qué ocurre en el contacto con el valor?

2. Qué es un 'valor'?

El hecho de que en este trabajo hablemos de 'percepción de valor', no nos debe llevar a suponer que aquí se trata de la constatación de valores universalmente válidos, de exigencias normativas o ciertas magnitudes económicas. El concepto de valor se aplica aquí para toda cualidad de 'bueno' de algo, experienciada de un modo inmediato y personal por un sujeto. 'Percepción de valor' equivale aquí pues a 'vivencia de valor', 'sentimiento de valor' o, como lo dice el título, 'contacto con el valor'. El uso de estas expresiones puede prevenir quizás de malas comprensiones racionalistas, moralistas o normativistas. 'Percepción de valor' habla del valor en cuanto desde el principio éste se halla en esa cercanía corporal 'sensible' al propio ser, gracias a la cual los valores tienen el poder de mover: pues los valores se distinguen por esa su particular cualidad de tocar internamente a la persona, de aproximarse a ella (Cfr. Guardini, 1931: 'El bien está en conexión conmigo. Me toca').

Valor personal es lo que afecta, lo que toca.

¿Qué es lo movido por los valores personales? ¿Son los pensamientos, la psique, el cuerpo? Lo específico de la percepción valorativa está en que los valores no son algo pensado: valor es sólo lo que puede ser sentido. Esa sensación moviliza al sujeto vivenciante.


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